Best Practices Award para el CEO de Haier

Haier

Se reconoce su capacidad de liderazgo para lograr un crecimiento récord y una expansión global.

Zhang Ruimin, CEO del grupo Haier, ha sido el primer ganador en 2015 del premio «Best Practices CEO» (directivo de mejores prácticas), presentado por el Best Practice Institute.

El BPI, enfocado a la gestión de talentos, entrega el premio cada año a los mejores CEOs (primeros ejecutivos) mundiales que han demostrado un firme compromiso con el desarrollo de talentos de forma innovadora. Zhang Ruimin ha sido seleccionado entre más de 500 nominados. Otros líderes de empresa como Phil Martens, de Novelis, y Steve Reinemund, de PepsiCo, fueron galardonados en años previos.

«Zhang Ruimin es exactamente la clase de director ejecutivo que el CEO Award de BPI busca reconocer», dijo Louis Carter, fundador del Best Practice Institute. «Lo que el señor Ruimin hizo hace 30 años para rescatar y revitalizar su empresa fue heroico. Y lo más importante es que continúa teniendo ese espíritu pionero a día de hoy, liderando la transformación de la gestión de talentos en la era de internet”».

Zhang Ruimin se convirtió en el director de la compañía predecesora de Haier, la Qingdao Refrigerator Factory, en 1984, cuando tenía 35 años. La fábrica estaba fuertemente endeudada y al borde de la bancarrota. Durante sus primeros meses, Ruimin tuvo que solicitar préstamos para poder pagar los sueldos.

En 1985 atrajo la atención de todo el mundo tras exponer en el patio de la fábrica 76 modelos de neveras defectuosos, entregar martillos a los empleados que habían participado en la fabricación de los productos, e invitarles a que los destruyeran. Era un mensaje contundente: una pobre calidad resultaba inaceptable.

Con una combinación de apoyo y exigencia a sus empleados, y gracias a la adaptación continua del modelo de negocio para mantenerse al día, Haier lograría convertirse más tarde en la mayor marca de electrodomésticos en el mundo. Los ingresos por ventas han aumentado más del cuádruple desde el año 2000. Hoy en día el grupo Haier, fabricante global de productos electrónicos especializado en neveras, aires acondicionados, microondas, ordenadores, televisores y teléfonos móviles, tiene alrededor de 70.000 empleados en todo el mundo, con unos ingresos anuales de 32.600 millones de dólares y unos beneficios de 2.400 millones.

Zhang Ruimin atrae ahora la atención mundial no sólo por su éxito al mando de Haier sino por su dirección innovadora. En un discurso que pronunció el año pasado resumió casi 200 años de principios de dirección modernos para concluir diciendo «con la llegada de la era de internet, creo que todos estos principios han sido sobrepasados».

Ruimin ha introducido el modelo «Individual-Goal Combination Win-Win» que alinea los objetivos de los empleados con las necesidades de los consumidores. Cuando cada trabajador individual está motivado por las experiencias de los usuarios, la combinación resultante es un win-win («yo gano, tú ganas»). En Haier se espera de todos los empleados saber quiénes son los usuarios finales y buscar su aportación en todo lo que hacen.

El proceso de negocio tradicional, dice Zhang Ruimin, consiste en una serie de pasos, desde la planificación hasta la distribución, muchos de los cuales están aislados de los consumidores finales. Para dar a los empleados un contacto más directo con los usuarios, estos trabajan en equipos autogestionados, que funcionan como pequeñas empresas independientes. Cada grupo tiene su propia estrategia, contratación, compra y producción. Asimismo son responsables de sus ganancias y pérdidas, y los empleados son remunerados en función de las mismas.