Gay de Liébana en Candelsa: los ejemplos de Mercadona y Zara

¿Cuál es el secreto de las empresas de éxito en distribución? Hay varios, pero José María Gay de Liébana ha identificado uno muy claro: el control del endeudamiento, y del equilibrio entre activos y pasivos.

1) El análisis de balances de Mercadona, a lo largo de un período reciente, muestra un aumento del patrimonio neto, hasta igualar e incluso superar su endeudamiento.

Esto ha sido posible gracias a un crecimiento constante y sin estridencias, y a una reinversión de los beneficios. También, a una decisión adoptada en 2010, cuando apostó por superar, con su activo corriente, el pasivo corriente. Por otro lado, la deuda con bancos la mantiene constante en un nivel moderado, de 8 millones de euros.

¿Qué decisiones tomó en 2010? Terminar con la diversidad de marcas, para quedarse con sólo dos por línea de producto: la marca líder, y la propia de Mercadona, que ofrece la mejor calidad al mejor precio. No es sólo una cuestión de márgenes de marca, sino de simplificación de existencias. Hoy Mercadona no sólo vende más que en 2010, sino que ha reducido stocks y ha dado mucha fluidez al género.

En las grandes cadenas alimentarias, el coste de ventas es del 85-90%, mientras que en Mercadona es el del 75%. Ésta genera mucho margen bruto. También presiona a los proveedores para que le reduzcan el precio, es cierto, pero les ofrece pactos a largo plazo… y paga a 55 días, cosa que ninguna otra cadena alimentaria hace.

Vende barato y ha frenado los gastos, pero es la que mejor paga a sus trabajadores. Ha generado grandes ahorros mediante la adaptación de envases, mediante cosas tales como suprimir la caja de cartón en las latas de conservas (aunque este periodista —nota de MARKET VISION— ha intentado corroborarlo en las tiendas Mercadona, sin éxito).

Es cierto que fracasó en su gestión de la secciones de fruta y pescado. Pero se ha dado cuenta y ahora ha regresado al producto fresco, y a la vocación de ser, de nuevo, como «la pescadería de barrio».

2) Inditex (por entendernos, el grupo de moda cuya principal marca es Zara) es también, como Mercadona, un ejemplo de crecimiento armónico, pausado, sin estridencias. También el cash liquida toda su deuda a corto plazo y parte de la deuda a largo plazo. A los bancos sólo les debe 5 millones de euros. El secreto de las empresas que van bien es su escaso endeudamiento, y su mucha capitalización.

Para Inditex hay otro secreto más: su dimensión internacional. Eso le ha permitido seguir creciendo cuando el mercado español se contraía.

Lo que es curioso es el hecho de que en cada país adopta perfiles distintos: una misma prenda, que cuesta lo mismo para todas sus unidades, se vende a distintos precios en Barcelona, en Londres o en la Quinta Avenida de Nueva York.

Es un modelo, también, que apuesta más por la tienda propia que por la franquicia, probablemente porque así controla mejor la gestión. Es algo que otra cadena de moda, Mango, ha aprendido recientemente: se ha dado cuenta de que el modelo Zara es mejor, en ese sentido.


[Publicado en MARKET VISION Suplemento 210 — mayo 2014 ].