El calor impulsa el aire acondicionado... y tensa el recibo de la luz

El mercado crecerá un 10% este año (un 15% de junio a agosto), según las asociaciones del sector. Eso es bueno, pero plantea también desafíos.

Hemos evocado alguna vez en MARKET VISION que un antiguo detallista de electrodomésticos, que ya no está entre nosotros, solía decir del aire acondicionado que, para el comercio electro, meterse en ese sector había sido un regreso a la economía rural: «te vuelves labrador, cada día sales a mirar el cielo y te preguntas si el verano será o no caluroso». Y lo decía para expresar que, si bien el sector de climatización había creado una clara línea de negocio, que permitió al comercio crecer en facturación, no obstante planteó simultáneamente a toda la cadena de suministro un desafío de gestión de aprovisionamientos y existencias.

Esto es particularmente notable en años como el actual, en que la primavera se ha prolongado hasta bien entado junio, y la primera ola de calor acaba de llegar justo cuando se cierra la redacción de este número, que se difunde durante la primera quincena de julio. Eso implica que ha sido necesario (como todos los años) crear un colchón de producto para no dejar al mercado desabastecido en caso de una demanda urgente, que es justamente lo que al final ha surgido. Afortunadamente, la gestión logística actual permite acortar los plazos de «buffer», y reducir así el coste de inventario. Pero sigue siendo un reto.

De este modo, a finales de junio, con temperaturas que han superado los 40ºC en el valle del Ebro y puntos del interior mesetario, en ciudades como Zaragoza se han publicado noticias de agotamiento de existencias en tienda, si bien ha sido casi maravilloso para algunos establecimientos, que justo entonces acababan de recibir la mercancía encargada. De manera que, usando el dicho popular, casi ha sido como «llegar y besar el santo»: equipos que han entrado en almacén por una puerta y han salido por otra, casi a renglón seguido.

Por supuesto, la vivencia de unas tiendas concretas no sirve como resumen simplista de la magna gestión de la gama por parte del conjunto del sector de climatización.

 

Las olas de calor ponen a prueba la agilidad de comercio e instaladores.

El 27 de junio, la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos, Fece, ha distribuido un comunicado dando cuenta de su feliz previsión de que el mercado de aire acondicionado crecerá un 15% en el período punta veraniego, concretamente de junio a agosto, por comparación con igual trimestre de 2018. También la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, Agremia, se ha mostrado optimista en cuanto al crecimiento del mercado, que estima que será del 10% para el conjunto del año, es decir, un incremento en valor de unos 50 millones de euros, para un sector cuyo valor rondó los 500 millones el pasado año. Esa cifra fue facilitada a Agremia por la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, Afec, y corresponde al mercado de aire acondicionado doméstico, dentro de un negocio de climatización que, en su conjunto, rondó un valor de 1.200 millones de euros, según la propia Afec, tal y como informábamos en el anterior número de MARKET VISION.

En buena medida, estas previsiones de crecimiento se basan en los efectos del calentamiento global, que nos llevan a puntas de temperatura cada vez más elevadas, o al menos sensaciones de calor agobiante que nos resultan particularmente molestas. En parte tiene que ver, también, con nuestro concepto actual y nuestra percepción del bienestar.

Un estudio encargado por Daikin muestra que más de la mitad de los españoles asegura pasar calor en sus hogares durante los meses de verano, y que cerca de un 70% considera que «el aire acondicionado es imprescindible para soportar las altas temperaturas de esta época». Las cifras encierran, sin embargo, una paradoja: si el 70% cree imprescindible el airea condicionado, ¿por qué un 50% se queja todavía de que sufre calor en casa? Tales porcentajes sugieren que hay un número de consumidores que juzgan indispensable contar con un equipo de aire acondicionado en casa pero todavía no lo tienen, o que quizá lo tienen antiguo y su rendimiento no es bueno. En definitiva, parece haber un mercado potencial al que es preciso acabar de seducir... o darle un pequeño empuje para que cumpla su propio deseo: equiparse con un sistema de climatización que ayuda a superar el calor del verano. Es decir que no se ha alcanzado todavía el punto de saturación, sino que queda recorrido para seguir creciendo.

De la importancia del clima de cada año nos hablaba hace unos meses Santiago Perera director del Negocio de Iberia en Eurofred, pero también nos matizaba su impacto real en los tiempos actuales. Si se examina una trayectoria histórica, de 2008 a 2014 el mercado de aire acondicionado doméstico anotó cada año caídas notables, en porcentajes del 20% y el 30%; pero esto no tuvo que ver tanto con el clima como con la recesión económica general. 2014 fue un año de estabilización, y la ola de calor de 2015, unida a un comienzo de reactivación de la economía, fue muy beneficiosa para el sector, se comportó de manera estable y, a partir de ahí, se recuperó. De todos modos (y he aquí la matización sobre el clima), que haga o no calor puede determinar una oscilación de ventas de un máximo del 20% en unidades, y de entre un 10 y un 15% en valor. «Pero hoy día el aire acondicionado no es tan estacional como en años anteriores». La demanda, y la apetencia por el producto, existe. Lo que varía es la urgencia del consumidor.

Cuando se producen olas de calor, el acelerón de ventas en puntas de consumo dentro del calendario es bastante lógico: a la compra racional planificada se suma la compra reactiva improvisada.

Fece señala que «en situaciones de alta demanda de acondicionadores, históricamente se produce un cuello de botella por las necesidades inherentes a su instalación, por lo que siempre recomendamos se prevea con tiempo suficiente; no obstante, nuestras 6.000 tiendas de proximidad realizan un esfuerzo suplementario para dar respuesta a esta demanda, realizando además los montajes con todas las garantías».

Sobre este punto, la colaboración entre canales es fundamental. Por supuesto, existe un mercado que opera exclusivamente vía instalador. Pero cada vez más hay una simbiosis entre canal «retail» e instalador, mediante equipos concertados, para dar fluidez a todo el sistema a la vez que se garantiza una calidad de montaje.

Por otra parte, la implicación de instaladores autorizados no sólo es deseable, sino un requisito obligatorio. Emilio Bernardo, presidente de Agremia, ha recordado que, en contextos de «mercado boyante», surgen empresas pirata y picarescas inaceptables. Aunque a menudo los equipos de aire acondicionado se venden en tiendas de electrodomésticos o en grandes superficies, especialistas o no, dichos equipos «no son un electrodoméstico más».

Agremia nos refresca una verdad que muchos sabemos pero quizá olvidamos: el marco legal es claro y contundente. «Cualquier aparato de aire acondicionado (salvo los portátiles o pingüinos) requiere de una instalación que está sujeta a una normativa muy específica (Reglamento de Instalaciones Térmicas RD 1027/207), así como al cumplimiento del RD 115/2017, por el que se regula la comercialización y manipulación de gases fluorados y la certificación de los profesionales que los utilizan».

La seguridad, la eficiencia de los equipos instalados, y el respeto medioambiental de los mismos, no se limita al hecho de que los equipos puedan llevar, por ejemplo, un gas de bajo impacto ecológico como el R32, sino, también, a que todo sea manipulado e instalado correctamente, lo que explica por qué el legislador ha intervenido con sus disposiciones.

Según Emilio Bernardo, presidente de Agremia, «Toda esta normativa implica que la empresa que instala el equipo de aire acondicionado debe cumplir una serie de requisitos que el consumidor tiene que conocer y exigir». Así, «fontaneros o electricistas no pueden instalar equipos de aire acondicionado de ningún tipo, salvo que posean acreditación de estar habilitados para instalaciones térmicas», concedida por la Dirección General de Industria o equivalente de cada comunidad autónoma.

 

El próximo eje temático: la eficiencia energética.

Volviendo a las olas de calor como sujeto informativo, otra de las reflexiones (y alarmas) que suele traer a las páginas de los diarios y las pantallas de medios digitales es la de los aumentos en el consumo energético. Este será un tema de preocupación creciente.

No hace muchos años, buena parte del debate sobre las energías renovables crujía cuando se hablaba de la necesidad de mantener un parque de centrales térmicas por su seguridad de suministro eléctrico continuo, y se recordaba que muchos de los episodios de máximo consumo por las instalaciones de aire acondicionado se producen en situaciones de pantano barométrico, es decir, de calor sin viento, por lo que la energía eólica está en mínimos. Y esta es una fuente para la producción eléctrica mucho más importante que la fotovoltaica.

Abandonando el debate de la generación de electricidad, lo que sí que atañe a la industria de aire acondicionado es la demanda eléctrica que produce, y, cuanto mayor sea el parque instalado, y mayor uso hagan los consumidores de estos equipos, mayor será también el stress que la climatización produzca sobre las redes y los recursos de energía.

La Federación de Comerciantes de Electrodomésticos, Fece, aprovechó su nota sobre el aire acondicionado y la ola de calor para recordar que «la mayoría de los sistemas se pueden elegir con sistema inverter, que, además de incorporar bomba de calor, es mucho más eficiente en el consumo de energía eléctrica y, por lo tanto, consigue un ahorro significativo en el recibo de la luz».

La patronal Andimac (Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción), que representa al comercio especializado en soluciones para mantenimiento, equipamiento, construcción y reforma) ha recordado en plena llegada de las altas temperaturas que la demanda energética se disparó un 8% durante el primer día de la última y reciente ola de calor, «un incremento tan significativo que podría encarecer la factura de la luz hasta en 30 euros mensuales».

No hace falta, en realidad, que nos lo recuerden. Seguro que, si usted posee equipos de climatización para verano e invierno, habrá notado de sobras cómo en los meses de ambas estaciones la factura eléctrica de su hogar se dispara.

Decíamos en el anterior número de MARKET VISION que, del repaso de las principales novedades de producto de aire acondicionado que venimos publicando en marketvision.es, tres ejes temáticos son indiscutibles: Respeto por el medio ambiente (apuesta mayoritaria por el gas R32); facilidades de control de equipos desde aplicaciones móviles; soluciones que mejoren el bienestar (reducción de nivel sonoro, suavidad en los flujos de aire). Pero hay un cuarto eje que cada día cobrará mayor importancia: eficiencia energética.

La calificación energética de los aparatos puede hacer mucho, en efecto, para ayudar al consumidor a rebajar su factura eléctrica. No es lo único, sin embargo: un uso responsable también ayuda. Así, Daikin ha recomendado estos días en sus comunicados la conveniencia de regular el termostato a una temperatura de entre 23 y 26 grados, además de cerrar ventanas y puertas y bajar las persianas durante las horas de más calor. Eurofred, por su parte, que comercializa marcas como Fujitsu y Daitsu, ha dado cinco consejos para un buen uso del climatizador, que se recogen en una infografía.

«Para combatir las subidas de temperaturas, la mayoría de los hogares del territorio español utilizan sus equipos de climatización, lo que repercute directamente sobre la factura de la luz. ¿Qué se puede hacer para no tener grandes sorpresas en la cartera a final de mes? Para realizar un uso más eficiente del aire acondicionado en verano y, al mismo tiempo, poder sobrevivir a uno de los veranos más calurosos que nos esperan, Eurofred da respuesta agrupando sus recomendaciones en 5 consejos», que se resumen en: Mantener la temperatura ideal (21ºC en invierno, 25ºC en verano), consumir lo menos posible cerrando puertas y ventanas y usando los equipos en modo «ahorro», distribuir bien el aire, limpiar el equipo dos veces al año (filtros sucios no sólo disminuyen la calidad del aire sino que elevan el consumo en funcionamiento), y activar los climatizadores durante el tiempo justo y necesario.

Andimac (la asociación de los comercios de materiales para reformas) arrima el ascua a su sardina, con razón, y explica que no todo depende de los equipos sino de la racionalidad de las estancias a climatizar. Afirma que, «si se pusiera en marcha una ambiciosa política de vivienda para mejorar la certificación energética del parque inmobiliario, en el conjunto del país podrían ahorrarse hasta 12.000 millones de euros anuales para el bolsillo de los consumidores», contribuyendo además a la sostenibilidad medioambiental. Aislar los hogares con cerramientos adecuados, sustituir las carpinterías de aluminio por madera o PVC con rotura de puente térmico, cambiar los vidrios por otros de mayor espesor con cámara de aire y factor sombra, o la adopción de sistemas de recuperación de energía, son buenas soluciones para reducir la demanda eléctrica.

Y, por último, Andimac echa un capote al sector de la climatización y a los comercios e instaladores de la especialidad: «La patronal destaca la importancia de realizar un mantenimiento apropiado de los sistemas de climatización y, cuando estos sean antiguos, de renovarlos por otros nuevos o de mejorar sus prestaciones, puesto que están en constante mejora y los más recientes ofrecen tanto un mayor ahorro energético como menores daños ambientales».

Ayudar a la sostenibilidad y a la salud del planeta, por un lado, y abaratar nuestra factura de la luz: Dos argumentos poderosos.

 

Empresas y entidades mencionadas:

—Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, Agremia.

—Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, Afec.

—Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción, Andimac.

—Daikin.

—Eurofred (Fujitsu, Daitsu).

—Federación de Comerciantes de Electrodomésticos, Fece.


  
Publicado en MARKET VISION - Revista Número 239 - Julio 2019
© 2019 - MARKET VISION.