¿Cuántos millones de euros dedicamos cada año en España a comprar cuidado personal?

¿Y a aspiradores, y a máquinas de café? Un estudio encargado por Ambiente de Fráncfort nos lo cuenta.

¿Qué bienes de consumo figuran en lo más alto de la compra de los ciudadanos europeos? ¿Cafeteras? ¿Bolsos? ¿Joyas y bisutería? ¿O tal vez aspiradoras? Así comienza un informe publicado por Messe Frankfurt, sede y organizadora de la gran feria de bienes de consumo Ambiente, durante la última edición de este certamen, celebrada en febrero.
Naturalmente, el estudio sobre los «Gastos de Consumo en Europa», con comparación entre países, indaga en varios de los sectores que integran el salón, la mayoría de los cuales no tienen relación con el sector electro. Sorprende, sin embargo, que el ámbito de mayor peso dentro de Ambiente, que es el de los productos para cocina, no venga analizado... salvo en lo que atañe a pequeño aparato electrodoméstico, que tiene presencia en el salón pero no es de un gran peso específico en el mismo. Quizá tenga que ver con la dificultad para manejarse en estadísticas en ese ramo, incluso si se trata de estudios de encuesta.
He aquí parte de los hallazgos (extracto, referido sólo a pae).

La venta de aspiradores, equipo de cocina y cafeteras promete buenos retornos en la UE. En 2015, los 27 países tomados en conjunto generaron 17.600 millones de euros en ventas de pequeño electrodoméstico. Y eso significa que los consumidores gastaron 3.800 millones más que en 2010. El crecimiento medio anual ha sido del 4,2%.
Incluso en los mercados de la Europa Meridional, donde las condiciones económicas fueron difíciles, las ventas crecieron un 2,3%.
En 2015, el gasto medio por hogar fue de 78,77 euros en la UE de 27 países. Eso resume el elevado gasto de mercados maduros de Europa Central y Nórdica, que asciende a 99,87 euros, y el bajo de países de la Europa Oriental de expansión en segunda oleada (44,36%), mientras que los de la primera oleada de crecimiento es de 51,98 euros, incluso por encima de los mercados desarrollados de la Europa Meridional como el nuestro, que fue de 51,93 euros.
El mercado de crecimiento más rápido es el Reino Unido. De 2010 a 2015 creció un 44,4%, por delante de Polonia, Alemania, Holanda, Italia, España (sólo un 13,5% en cinco años), Austria y Francia. Por cierto, alguien debiera decirles a los autores, o bien a Fape, que sus cifras son discordantes. ¿Sólo un 13% en cinco años (es decir, no como media, sino en el conjunto de los cinco años)? Sí, ya sabemos que a primeros del quinquenio estábamos en grave crisis, pero...

Veamos, ¿a qué productos va a parar ese gasto?
Como media, en la UE de 27 países la quinta parte del gasto en pae va a parar a cuidado de suelo, es decir, básicamente aspiradores, y cada vez más a robots de aspiración. En 2015 los alemanes gastaban 932 millones en cuidado de suelos, frente a sólo 710 millones en 2010.
En España, sin embargo (y aunque todos sabemos que somos, o quizá hemos sido, y de lejos, el mayor mercado de robots-aspiradora), nuestro primer capítulo de gasto en pae es el cuidado personal, lo que incluye desde afeitadoras hasta secadores de cabello, pasando por depiladoras: gastamos 174 millones de euros al año en esa familia, en 2015. A lo que le siguen, siempre hablando de España, los productos de cuidado para el suelo, con 140 millones, y las máquinas automáticas de preparación de café y té, con 131 millones.
No vamos a profundizar más en otros hallazgos por países, pero resulta interesante descubrir que, si ustedes pensaban que los italianos serían quienes más parte de su presupuesto dedican al café, se equivocan. Los austríacos van en cabeza, con cafeteras y máquinas de té representando un 27% del mercado de pae. Y les sigue Alemania con un peso del 20%. Los italianos sólo le dedican un 16,3% del gasto en pequeño electrodoméstico. En valor eso supone, respectivamente 107 millones de euros (Austria gastará mucho en café, pero no es un país grande), 939 millones (Alemania) y 264 millones (Italia).
El estudio sostiene que el auge de la máquina de café se basa en la tendencia a preparar en casa distintas especialidades: no sólo un café ni un café con leche, sino auténticos espresso, cappuccinos o latte macchiato, colocando así un verdadero bar italiano en una esquina... sin salir del hogar.


[Publicado en MARKET VISION - Revista Número 228 - II - 2017 - ].

© MARKET VISION - Revista - 2017